El crecimiento de las remesas
Las remesas consisten en una transferencia unilateral que cada año ha cogido más fuerza en todo el mundo, especialmente en Latinoamérica que tiene una importante parte de su población viviendo en otros países desde hace muchas décadas atrás; enviando dinero a su lugar de origen. Ecuador no deja de ser la excepción, pues las remesas que a mediados de los años 90 representaban apenas 390 millones de dólares, con el pasar de los años se han vuelto un flujo de dinero que apuntala el consumo de los hogares ecuatorianos, puesto en el 2018 se situaron en 3,031 millones de dólares, en el 2019 fueron 3,235 millones de dólares, en el 2020 (pandemia) se ubicó en 3,339 millones de dólares, para el 2021 fueron 4,360 millones de dólares, en el 2022 fueron 4,743 millones de dólares, en el 2023 se recibió 5,457 millones de dólares, en el 2024 llegó a 6,541 millones de dólares y para el 2025 se receptaron 7,780 millones de dólares; claro está que esto es por canales oficiales registrados por el Banco Central del Ecuador. Al cierre del primer semestre de 2026 se ubicaron en 3,940 millones de dólares y se proyecta que para el cierre de este año bordeen los 8.050 millones de dólares. Y es que nada detiene este flujo de recursos financieros que, a pesar de atravesar duros momentos como la pandemia, o que en el 2026 en Estados Unidos ya rige un impuesto del 1 % a las mismas o la situación migratoria en ese mismo país esté cada vez más difícil, el ritmo de crecimiento sigue siendo cada vez más alto, ubicándose en que el 78 % de las remesas provenga de los Estados Unidos y la diferencia entre España e Italia, principalmente.